abril 09, 2013

Día a Día


« La vida es tan corta para preocuparse por insignificancias. ¿Si no hubiese saludado a alguien en el camino, hubiera afectado algo en mi destino? ¿Si no hubiese tomado el bus camino a casa, hubera llegado más tarde o más temprano que aquel que si la tomó? La lógica diría que sí, que llegaría antes, pero ¿qué tal si esa persona, junto a los demás pasajeros del bus, sufrieron un accidente por adelantar al auto que iba antes? El destino está lleno de encrucijadas que están predestinadas por algo superior. Aquellas insignificancias, como dije antes, no son tan importantes, pero pensan en las desiciones constante que tomados día a día...»

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